Cada día más, las personas tienen una mayor conciencia sobre el impacto que tienen sus hábitos de consumo en el ambiente y su salud. Por esto, los llamados productos ecológicos han ido ganando reputación y un mayor mercado, donde se prioriza la sostenibilidad.

En el caso de los de origen animal, se da valor al hecho de que se garantice el bienestar de los animales que se producen. Por tanto, los consumidores están mostrando preferencia por la carne ecológica con relación a la convencional, ya que consideran que tiene mayores beneficios.

Los sistemas de producción ecológicos y convencional muestran diferencias importantes en cuanto al manejo de los recursos, alimentación de los animales y manejo sanitario. Así, encontrarás que la carne ecológica y la convencional tienen características particulares, que debes conocer para reconocerlas.

Definición de ganadería ecológica

Es un sistema de producción en el cual se utilizan técnicas de manejo y procesamiento, que llevan a obtener alimentos de origen animal de alta calidad. Esto se refleja tanto en sus contenidos nutricionales, estado sanitario de los mismos y sus propiedades organolépticas.

Para lograrlo, se hace un uso eficiente y racional de los recursos necesarios para la explotación ganadera, donde se busca un equilibrio con el medio ambiente. El objetivo es lograr una producción sostenible, donde se apoye la economía rural y se garantice en todo momento el bienestar de los animales que son explotados.

De esta manera, se ofrecen productos mucho más ecológicos y en cuyo proceso productivo, hay un menor impacto del factor humano. En este sentido, se deben seguir algunos principios básicos, los cuales garanticen que el sistema de producción sea más amigable con el entorno:

  • Se debe buscar conservar el medio físico en el cual se obtienen los animales, así como evitar la contaminación tanto de este como de la atmósfera. Igualmente, se realizan prácticas que ayuden a mantener tanto la biodiversidad presente como la fertilidad natural de los suelos.
  • Es imprescindible garantizar que los animales gocen del máximo bienestar en todas las fases del proceso. Por tanto, hay que lograr las condiciones que permitan un adecuado desarrollo vital de los mismos, reduciendo al mínimo los daños o molestias que puedan sufrir.
  • No usar o reducir al máximo el uso de sustancias químicas provenientes de la síntesis en cualquiera rama del sistema de producción. Esto incluye los tratamientos para mantener la salud y condiciones sanitarias de los animales, fertilización de pastos o preparación de alimentos.

La ganadería ecológica tiene como objetivo obtener un producto animal de alta calidad, sin la presencia de sustancias químicas residuales. Esto incluye hormonas, antibióticos, o cualquier otro medicamento que pueda quedar en el sistema de los animales luego de sacrificarlos.

Los productos animales provenientes de este tipo de ganadería más sostenible, cuenta con certificaciones otorgadas por distintas instituciones, incluida la Unión Europea. Para conseguirlo, el sistema de producción debe seguir toda la normativa establecida, siguiendo estrictos controles de calidad.

¿Cómo es el sistema de producción ecológico?

Con base en los principios básicos de la ganadería ecológica, estos sistemas de producción deben cumplir con una serie de requerimientos. Esto pasa por el manejo del suelo, tipo de alimentación, uso de razas particulares y métodos de control sanitario.

Al diseñarlos, se toman en cuenta diversos aspectos, los cuales permiten alcanzar una producción sostenible desde el punto de vista ecológico y económico:

  • Hay que lograr un aprovechamiento más eficiente y racional de los recursos disponibles, por lo que se debe manejar de manera coordinada la ganadería con la agricultura asociada.
  • Es un sistema de producción principalmente extensivo, ya que se requiere mantener a los animales en espacios abiertos la mayor parte del tiempo.
  • Se usan razas locales que están adaptadas a las condiciones ambientales particulares de la zona de producción. Esto garantiza una menor inversión de recursos para que las mismas alcancen su máximo potencial productivo.
  • La alimentación se basa principalmente en los recursos disponibles en las unidades de producción. Por tanto, los animales se llevan a pastar en el campo y se hacen sistemas de rotación en distintas parcelas, que garanticen la productividad de los pastos.
  • Se determina la capacidad de carga de las parcelas de pastoreo, con la finalidad de que mantengan su productividad por mayor lapso de tiempo.
  • Cuando se utilizan suplementos nutricionales, los mismos deben ser de origen natural, y obtenidos siguiendo prácticas ecológicas.
  • Es frecuente la rotación de distintos cultivos que brindan un aporte nutricional más completo a los animales. Asimismo, las parcelas suelen pasar por períodos de descanso para mantener la fertilidad del suelo, con uso mínimo de fertilizantes.
  • El manejo de plagas y enfermedades de los pastos y cultivos alternativos se realiza siguiendo principios ecológicos y reduciendo el uso de agroquímicos.
  • Para mantener la salud de los animales, se diseñan planes de prevención que incluyen una alimentación balanceada. Igualmente, que se garantizan alojamientos que sean higiénicos y se encuentren climatizados, buscando el bienestar de los rebaños.
  • Se usa medicina alternativa como primera opción en el tratamiento de enfermedades, tales como fitoterapia, homeopatía u otros). Se restringe la aplicación de tratamientos convencionales a aquellos casos en que los animales sufren o corren peligro de muerte.
  • En caso de aplicar medicamentos químicos de síntesis, los animales deben salir del rebaño ecológico y no son comercializados bajo esta categoría.

Para garantizar que estás adquiriendo un producto animal proveniente de un sistema de producción ecológica, comprueba que cuenta con la certificación oficial. En UBBORA podrás disfrutar de las mejores carnes gourmet, producidas por ganaderos locales y siguiendo prácticas sostenibles y amigables con el medioambiente.

¿Cómo es el sistema de producción convencional?

La ganadería convencional puede ser intensiva o extensiva y la misma busca la mayor productividad, sin tomar en cuenta el equilibrio ambiental. En estos sistemas de producción no siempre se aprovechan todos los recursos disponibles en el entorno.

Entre algunas de las características que definen a las unidades de producción que trabajan siguiendo un sistema convencional, tenemos:

  • La producción de los pastos se soporta en el uso de una gran cantidad de agroquímicos, tanto para la fertilización como en el control de plagas y enfermedades.
  • Se suelen utilizar razas comerciales que se consideran más productivas, sin tomar en cuenta su adaptabilidad al ambiente circundante. Además, se usan recursos externos para lograr el máximo rendimiento de cada animal.
  • Los suplementos nutricionales suelen provenir de alimentos concentrados, en los cuales hay predominio de sustancias químicas de síntesis. Se da mayor importancia a los costes y aumento del rendimiento que a la sostenibilidad.
  • El manejo sanitario se hace utilizando tratamientos convencionales, donde se usan una gran cantidad de medicamentos. Entre estos, hormonas, antibióticos y otras sustancias que suelen acumularse en el cuerpo del animal.

Principales diferencias entre carne ecológica y convencional

Los consumidores han venido cambiando tanto sus hábitos como su conciencia de compra, por lo que cada vez dan mayor importancia al origen de los productos que consumen. Esto es más relevante cuando se trata de la dieta, ya que se prefieren alimentos saludables.

Por esto, la carne ecológica ha venido ganando cada vez más terreno en el mercado, siendo preferida por compradores que se preocupan por la calidad y la sostenibilidad. Además, hay otras diferencias importantes al comparar este producto con la carne convencional:

  • Características organolépticas: al comparar un corte convencional de uno ecológico, verás que el primero suele ser menos rojo. La ecológica tiene un mejor olor y al prepararla, el sabor de la misma es mucho más intenso.
  • Contenido de grasa y humedad: la carne ecológica tiene una menor cantidad de grasa y de agua, aunque suele ser más fibrosa. En muchos cortes de carne convencional, hay un alto contenido de humedad, que se pierde al cocinarla, y las grasas se oxidan con mayor facilidad.
  • Bienestar del animal: al comprar carne ecológica certificada, tienes la garantía de que los animales no han sufrido durante el proceso de producción. En la ganadería convencional, esto puede ocurrir o no, ya que no hay controles tan estrictos.
  • Presencia de sustancias residuales: uno de los mayores beneficios de consumir carne ecológica, es que no incluye productos químicos potencialmente dañinos. En la carne convencional, es frecuente el uso de una gran cantidad de medicamentos, que se acumulan en los tejidos y pueden llegar a afectar tu salud.
  • Sostenibilidad: al adquirir carne ecológica, estás apoyando un sistema de producción sostenible tanto desde el punto de vista ambiental como económico, basado en productores locales. La carne convencional se produce mediante procesos más industriales, donde se busca mayor rendimiento sin tomar en cuenta al ambiente.