Hoy en día, el uso de software resulta imprescindible en el entorno empresarial y de los negocios. A grandes rasgos, podemos decir que se trata de un conjunto de programas informáticos que han sido perfectamente diseñados para facilitar la realización de diversas tareas, que sirven para optimizar la productividad y mejorar la gestión de los recursos. Gracias a estas herramientas, las organizaciones empresariales pueden automatizar procesos, reducir los errores y funcionar con una mayor eficiencia en un entorno cada vez más digitalizado y competitivo.

Dentro de las soluciones de software disponibles, encontramos una gran variedad de programas que abarcan desde hojas de cálculo y editores de texto hasta plataformas de gestión de clientes (CRM), herramientas de análisis de datos, software de ventase incluso sistemas de automatización de procesos, que resultan de gran utilidad y que permiten agilizar el trabajo y mejorar la productividad. 

Las empresas pueden optar por dos tipos principales de software: el software estándar, que ofrece funcionalidades predefinidas para una amplia variedad de usuarios, y el software a medida, que es el que ha sido diseñado específicamente para adaptarse a las necesidades de un negocio en particular. A continuación, con la ayuda de los expertos de Cuatroochenta, te vamos a mostrar las diferencias que existen entre ambos y cómo elegir la mejor opción dependiendo de las necesidades de tu empresa. ¡Sigue leyendo si quieres conocer las diferencias!

¿Qué es el software estándar?

El software estándar está diseñado para satisfacer las necesidades generales de un amplio grupo de empresas y usuarios. Estas soluciones han sido creadas con funciones predefinidas que pretenden responder a las necesidades más frecuentes que se suelen dar dentro de distintas industrias, por lo que se consideran herramientas de uso universal.

Entre las principales características, podemos decir que ofrecen funcionalidades predefinidas que permiten realizar las tareas más frecuentes que se suelen dar en la mayoría de las empresas. También podemos destacar que son soluciones económicamente más accesibles, ya que los costes de desarrollo se distribuyen entre un gran número de usuarios. Del mismo modo, también podemos destacar que se pueden implementar de una manera más rápida, lo que permite a las empresas comenzar a utilizarlas sin demoras.

Ventajas del software estándar

Sin duda, entre las ventajas del software estándar, podemos mencionar que tienen un coste inicial más bajo debido a que estos programas están diseñados para un público amplio y no requiere de profesionales que tengan que trabajar para ajustarlo específicamente para tu empresa, lo que hace que su precio sea más accesible. Para negocios pequeños con recursos limitados, tal vez puede ser la solución más práctica y económica.

Del mismo modo, al ser soluciones ya desarrolladas y probadas, se pueden instalar y empezar a utilizar de inmediato sin necesidad de esperas. Además, la mayoría de los proveedores de estos tipos de software ofrecen mantenimiento continuo, actualizaciones de seguridad y asistencia técnica, lo que permite garantizar una gran estabilidad y disfrutar de mejoras constantes en los sistemas que utilizamos en nuestras empresas.

Desventajas del software estándar

Sin embargo, al ser un software diseñado para un público general, puede no ajustarse por completo a los procesos específicos de tu empresa, lo que puede obligarte a tener que realizar modificaciones para adaptar su uso o tener que complementar estas funcionalidades utilizando otros programas.

En la misma línea, podemos decir que, si la empresa crece o sus necesidades cambian en algún momento, el software puede quedar obsoleto o necesitar realizar ajustes adicionales que no siempre se pueden realizar. Asimismo, también debemos destacar como desventaja que, si el desarrollador decide no continuar ofreciendo sus servicios o cambiar sus términos, las empresas que lo utilizan pueden verse en una situación bastante complicada sin ninguna solución inmediata.

¿Qué es el software a medida?

Por su parte, podemos decir que el software a medida es una solución que ha sido diseñada específicamente para cubrir las necesidades de una empresa en cuestión. Se desarrolla desde cero para ajustarse a la perfección a los procesos internos y optimizar la operativa de la organización.

Entre sus principales características, podemos mencionar que permiten una personalización absoluta dependiendo de cuáles sean los requerimientos específicos de la empresa. Asimismo, también ofrecen una alta flexibilidad y una excelente capacidad para adaptarse a cambios o a la aparición de nuevas necesidades que se pueden dar con la evolución y con el crecimiento de la organización.

Asimismo, también tiene la cualidad de poder integrarse a la perfección con los otros sistemas ya existentes dentro de la empresa, lo cual permite realizar una transición más suave y sin tener que detener temporalmente ninguna actividad de la organización en cuestión. 

Ventajas del software a medida

Entre las principales ventajas, podemos decir que se pueden adaptar totalmente, ya que se desarrollan según los procesos específicos de la empresa, lo cual permite garantizar una operatividad mucho más eficiente. Por supuesto, podemos decir que su enorme eficiencia es una ventaja, ya que, al centrarse en las necesidades específicas del negocio, no es necesario disponer de aquellas funciones que no utilizamos y que permite automatizar procesos clave, lo que permite mejorar el rendimiento.

Gracias a todo ello, podemos decir que permite dar a tu negocio una importante ventaja competitiva frente a otras empresas. Ten en cuenta que el hecho de ofrecer soluciones tecnológicas exclusivas y perfectamente adaptadas a tu organización. Esto permite que puedas diferenciar tu empresa de la competencia y ofrecer un servicio de mejor calidad. 

Desventajas del software a medida

Entre las principales desventajas del software a medida se encuentra que requiere de una mayor inversión inicial, ya que el desarrollo desde cero requiere una inversión considerable en tiempo y dinero debido a que requiere de profesionales que se encarguen de su creación y mantenimiento. Ello nos lleva a otra desventaja, ya que puede llegar a tardar meses en completarse, dependiendo de su nivel de complejidad.

Además, debido a que el software es personalizado, puede requerir constantemente de la intervención de profesionales para mantenerlo y actualizarlo a medida que cambian las necesidades de tu empresa. Esto puede hacer que los costes de mantenimiento se disparen. 

Principales diferencias entre el software a medida y el estándar

La diferencia fundamental entre ambos tipos de software es su nivel de personalización. El software estándar está diseñado para cubrir las necesidades generales de múltiples empresas, ofreciendo funciones predefinidas y una implementación rápida. En cambio, el software a medida se desarrolla específicamente para ajustarse a los procesos y requerimientos de una empresa en concreto.

El software estándar es más económico y permite una puesta en marcha inmediata, lo que lo hace ideal para pequeñas y medianas empresas que buscan soluciones funcionales sin necesidad de grandes inversiones. Por otro lado, el software a medida ofrece una personalización total, lo que permite mejorar la productividad y optimizar procesos internos, pero su implementación es más lenta y costosa en términos económicos

¿Qué es mejor, el software a medida o el estándar?

No hay una respuesta única, ya que la mejor opción depende de las necesidades y recursos que tenga cada empresa. Si tu organización requiere una solución accesible, rápida de implementar y con soporte continuo, el software estándar puede ser la alternativa ideal. Es una opción funcional para empresas con procesos comunes que no necesitan de una personalización avanzada.

En cambio, si tu empresa tiene requisitos específicos que no pueden ser cubiertos con soluciones genéricas o busca optimizar su operativa con herramientas ajustadas a su modelo de negocio, el software a medida podría ser la mejor inversión. A largo plazo, esta opción permite mejorar la eficiencia, la escalabilidad y la integración con otros sistemas, lo cual brinda una importante ventaja competitiva.